Suerte que en el Sur hayas nacido, y que burlemos las distancias, suerte que es haberte conocido, y por ti amar tierras extrañar. Yo puedo escalar los andes, solo, para ir a contar tus lunares, contigo celebro y sufro todo mis alegrías y mis males. Suerte que es tener labios sinceros, para besarte con mas ganas, suerte que mis pechos sean pequeños y no los confunda con montañas, suerte que herede las piernas firmes para correr si un día hace falta y estos dos ojos que me dicen que han de llorar cuando te vayas.
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